Las 27 exageraciones más usadas por los paraguayos

    Hay varios superlativos que nos enseñan en los libros, como “ete” (verdaderamente), “iterei” (demasiado), “rasa” (mucho) “iterei rasa” (demasiado mucho), “itereive” (muchísimo más que) y otros. Pero en la práctica los paraguayos usamos un montón de expresiones más para exagerar, a cual más simpáticas. Acá resumimos algunas y por supuesto esperamos la contribución de los lectores:

    1-      Con devoción. Le convertimos en devoto a cualquiera que practique un defecto al extremo. Si vamos a decir que alguien es muy limitado intelectualmente diremos: “itavy con devoción”; si es un tipo desagradable, le aplicamos: “ijargel con devoción”, “omboro con devoción”, etc.

    2-      Korócho. Esta palabra que significa áspero o rugoso, sirve para exagerar cualquier cualidad, sea buena o mala. Así, por ejemplo, por una chica linda decimos: “Iporâ korócho”; si comemos un asado muy rico: “He korócho”; si un niño es particularmente cabezudo afirmaríamos: “iñakâ hatâ korócho”; si alguien es ladrón podríamos señalar: “imonda korócho” y así sucesivamente.

    3-      Contra la ley. Se trata de algo que va más allá de toda regla conocida. “Ivai contra la ley” (es feo/a contra la ley; exageradamente feo/a). O si es una persona extremamente desagradable o intratable: “Ijargel contra la ley”, etc.

    4-      Con tekaka. Quiere decir literalmente “con cagada”, pero nosotros no tenemos problema en usar para exagerar un elogio por ejemplo. Claro, también se usa para criticar pero lo sorprendente es que usemos esa palabra para alabar. Cuando alguien nos hace un favor, podemos decirle: “Aagradece con tekaka ndéve” (te agradezco con cagada); si hace mucho calor, “haku con tekaka”, si es caro, “hepy con tekaka”; si es muy habilidoso: “ivale con tekaka”. Por lo demás, la expresión también se usa mucho de forma abreviada, ejemplo:  haku kaka, vale kaka, hepy kaka, etc.

    5-      Koko. También se usa iporâ koko (demasiado linda o lindo), ivai koko (muy feo), itavy koko (muy tonto), etc.

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    6-      Formal. Si alguien es muy malvado o malvada diremos “Iñaña formal”; si es extremadamente desagradable solemos decir “itembo formal” (tembo=pene); si tiene un olor muy pronunciado bajo las axilas: “ikatî formal”; si es hiperactivo sexualmente se dice “oporo'u formal”, etc. Aparte, en sí misma la palabra “formal” alude a una persona de cuidado, jodida. En otras palabras, los paraguayos redefinimos por nuestra cuenta de una manera muy extraña el significado de lo que es "formal".

    7-      Kangue. Significa hueso y es uno de los superlativos más utilizados. Cuando se acuerdan de una ronda de tragos con abundante cerveza, los muchachos dicen “romokô kangue” (chupamos a lo hueso, hasta los huesos, sería una equivalencia aproximada); si uno tuvo mucha alegría dice “avy’a kangue”; si le hablan de un lugar muy lejano diría “mombyry kangue”, etc.

    8-      “En su ser”. Proviene de la oración del Bendito. Por eso también a veces se dice “en su ser natural” e incluso “en su ser natural, Jesús, María y José”. Si un niño volvió muy sucio de la escuela, la mamá dirá “en su ser la iky’a”; si el marido se emborrachó gravemente, “en su ser la ika’u láya”; en caso que la persona esté absolutamente sin dinero dice “en su ser che sogue”, etc.

    9-      Nda’ijoctávai. No tiene octava. Las festividades patronales tienen su día, que suele ser el oficialmente fijado en el calendario del santoral religioso. Pero también se celebra su octava, una semana después. Por eso cuando nos pasa algo muy extraordinario resaltamos diciendo que "no tiene octava". Se usa mucho por ejemplo cuando alguien no muy hospitalario invita a cenar en su casa o si un amigo algo amarrete de repente paga una ronda de cerveza, etc.  En suma “kóa nda’ijoctávai” es una invitación a aprovechar un beneficio inusual.

    10-   Haguepáva. Tiene todo pelos. Si es un plato muy sabroso se dirá por ejemplo que fue “petei tallarín haguepáva” (un tallarín lleno de pelos); si alguien fue atacado a trompadas se cuenta que la persona “ligó un tongo haguepáva” o si hay en la ruta una barrera policial gigante, “hay un control haguepáva”, etc.

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    11-   Ihópova. Tiene jópo. Se usa como en el caso anterior. “Preparó un tereré ihópova” (hizo un tereré con jópo; es decir, inusualmente muy bueno), “comimos una milanesa ihópova”, por muy rica; “fulano va a ligar un tovajepete ihópova” (Fulano va a recibir un potente golpe en la cara), etc.

    12-   Itópeve. En el tope. “Rofarrea itópeve” (farreamos al tope), “rojuga partido itópeve” (jugamos muchísimo al fútbol), etc.

    13-   Karia’y medídape. En la medida del hombre. “Romokô karia’y médidape” (tomamos a lo grande), “operde karia’y medídape” (perdió muchísimo), etc.

    14-   Kénchogui. Famosa comparación en castellano que también se adoptó en guaraní. Su uso es muy universal. “Ivaive Kénchogui” (más feo que Kencho). Ijapuve Kénchogui (es más mentiroso que Kencho), ijargelve Kénchogui (más desagradable que Kencho), etc., hasta el infinito.

    15-   Opyvoipáva ijyképe. Literalmente, algo que da patadas a los costados. Se dice ante algo que está demasiado bien hecho, de gran calidad o muy rico. Si alguien se compró una moto muy linda, muy equipada, por ejemplo, se puede resaltar diciendo “aguereko petei moto opyvoipáva ijyképe” (tengo una moto que patea todo a los costados); “ajapo petei asado opyvoipáva ijyképe” (hice un asado que da patadas hasta a los costados), etc.

    16-   Rembo. Significa pene, pero también se usa en varias exageraciones. Por ejemplo “haku rembo” (hace mucho calor), ivai rembo (es muy feo), ijargel rembo (es demasiado insoportable), ipohyi rembo (es repesado), etc.

    17-   Ni nerâi jo’arô. Es una exageración gastronómica-sexual. La frase completa es: “Ni nerâi jo’arô ndere’upaichéne” (no vas a poder comer todo, ni si tenés dientes dobles o encimados). En lo gastronómico se aplica en presencia de una comida especialmente abundante; en el sentido erótico se refiere a alguna persona físicamente muy abundante.

    Hay otras exageraciones que son más específicas. Por ejemplo:

    18-   “Rounupáta nekangue ine peve”. Es un superlativo usado para resaltar la brutalidad de un castigo. Literalmente, “te voy a pegar hasta que tus huesos tengan mal olor”.

    19-   Ipellapa. Tiene todo pella. La pella es básicamente la grasa animal. Se refiere entonces a una gordura extrema. Pero atento con la connotación: Ser gordo está tradicionalmente bien visto. De modo que “ipellapa kyrágui” (tiene pella de tan gordo). Para comprender mejor este punto, un saludo usado en el interior del Paraguay para congraciarse con alguien dice: “nde plata heta ha nde kyra guasu, nde pellapa” (tenés mucho dinero, sos gordo y hasta tenés pella).

    20-   Mboicha okyhyje chugui. Le tiene miedo, terror, como a la víbora.

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    21-   Omona yvyre. Le arrojó por el suelo. Esto no es literalmente; se refiere a alguien que fue destrozado con palabras, sean críticas de las que no puede defenderse o acusaciones que no podrá levantar.

    22-   Jefe. Cuando nos referimos a algo importante, supremo. “Che vare’a jefe” (tengo un hambre jefe), es una de las expresiones más usadas.

    23-   Ruvicha. Significa jefe. Es similar al anterior. Por ejemplo: “argel ruvicha” (desagradable nivel jefe), “ñembyahýi ruvicha” (hambre jefe), etc.

    24-   Mundial. Es para exagerar la enormidad de lo que contamos. “Che kane’o mundial” (tengo un cansancio mundial; es decir, gitantesco).

    25-   Poderoso. “Che vare’a poderoso” (tengo un hambre poderoso), también se dice bastante.

    26-   Cañón. Si alguien es muy habilidoso será “guapo cañón”. Si un club gana todos los partidos es porque tiene “un equipo cañón”.

    27-   Ro. Significa ácido, amargo. Pero se aplica a las frases superlativas. Por ejemplo: “che picharo” (literalmente, me picha amargo; me molesta muchísimo), “che ry’ái ro” (sudo mucho), che kueráiro (me harta hasta el extremo).

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    Néstor Insaurralde

    Néstor Insaurralde

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